Gracias a ese operativo, se supo que el uniformado era uno de los responsables por las interceptaciones ilegales contra magistrados, políticos de oposición y líderes sociales.

El video muestra a la magistrada de la Corte Suprema de Justicia Cristina Lombana, llegar hasta una sede del Ejército Nacional con una orden de allanamiento a las oficinas de inteligencia, por las sospechas de espionaje ilegal contra ciudadanos, los cuales al final fueron confirmads y han significado uno de los escándalos más fuertes del país.

En aquel entonces, el coronel Milton Rozo, era comandante del centro de inteligencia que hoy es investigado por los numerosos perfilamientos ilegales a personas con profesiones que estarían causando molestias en algunos sectores. El operativo estuvo plagado de trabas puestas por el uniformado contra el allanamiento, al punto de que sus propios superiores le insistieron en que obedeciera la orden.

Las imágenes fueron publicadas durante una emisión de Noticias Caracol, en las que se ve cómo la magistrada le explica al uniformado en lo que consiste el procedimiento, de igual manera se puede ver que, ante los impedimentos presentados, la magistrada terminó ofuscada al punto de advertir con pedir refuerzos desde la Fiscalía y una orden de sanción contra el coronel Rozo por no dejar avanzar el proceso. Uno de los momentos más tensos de la conversación fue el siguiente:

Magistrada Lombana: Mi general, ahora mi versión, y me va a excusar, pero creo que le está faltando a la verdad, mi coronel.
Coronel Rozo: Doctora, yo no soy mentiroso, no soy mentiroso.
Magistrada Lombana: Desafortunadamente, le está faltando a la verdad, independientemente de lo que le diga.
Coronel Rozo: No estoy faltando a la verdad. Soy un soldado de Colombia.
Magistrada Lombana: ¿Me permite, mi coronel, si es tan amable?
Coronel Rozo: No diga eso.
Magistrada Lombana: ¿Me permite?
Coronel Rozo: Yo le permito.

Al final de la discusión, se escucha como el general Navarro le responde al uniformado que debe obedecer la orden ya que ni él ni otro miembro del Ejército tiene el poder para evitar que el procedimiento proceda, por lo que lo mejor era que se calmara y que dejara realizar el operativo de forma normal, señalando que “el que nada debe, nada teme”.

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