Pese al número excesivo de peajes que están ubicados en todo el país, las vías nacionales están lejos de estar en buen estado, siendo muchos proyectos completos desastres viales.

Algo que es una constante en Colombia es que sin importar el gobierno entrante, una de las promesas que siempre se hacen es mejorar el estado de las vías y poder tener mayor conectividad en el territorio; promesa que al final no se cumplen y dejan al país en un constante atraso.

Incluso, pese a los esfuerzos por mejorar la conectividad vial de algunos proyectos que son presentados a la ciudadanía como soluciones definitivas a muchos problemas, varios proyectos han sido fracasos de construcción que al final cuestan una millonada a la nación y que terminan siendo unos completos ‘elefantes blancos’ que muchas veces son irrecuperables.

Sobre esos problemas que viene enfrentando el país, La FM publicó un “top cinco” de proyectos que se vendieron al país como supuestos indispensables para el avance de ciertos sectores productivos y poblaciones completas, pero que finalmente causaron un grave daño financiero al país por su mala ejecución, planeación o por la corrupción detrás de su realización.

La lista está compuesta de la siguiente manera:

Obras de la Calle 183 hacia la nada: En 2017, el IDU firmó un contrato para con el consorcio San Felipe para dar inicio, en 2018, a la obra de la avenida San Antonio o calle 183 entre la Avenida Boyacá y la carrera 54D, norte de Bogotá. Pese a que el contratista entregó la obra en julio del 2020, esta termina en un potrero y no conecta a nada, habiendo costado $59.600 millones de pesos.

Puente Chirajara: Al momento de ser presentado al país, el puente fue catalogado como una obra maestra de la arquitectura, similar a construcciones de países desarrollados como Suiza y Estados Unidos. Era un puente atirantado de 446 metros de extensión, a más de 280 metros de altura. La firma encargada de llevar a cabo la obra fue Coviandes, concesionario que ganó el Premio Nacional de Ingeniería en el año 2010.

Luego de ser inaugurado en marzo del 2018, el 15 de enero del mismo año se registró su desplome, dejando un saldo de nueve trabajadores muertos y ocho más heridos. El valor de la obra fue de 72.000 millones de pesos.

Puente hacia la nada en Cimitarra: Una estructura, ubicada en la avenida La Paz, causó indignación en su momento ya que al terminar la obra se dieron cuenta que termina “en ningún lado”. La obra atraviesa un cauce y desemboca en una zona boscosa en donde no hay vía.

Puente Hisgaura y sus ondulaciones: Debido a los constantes derrumbes en la vía que conecta al municipio de García Rovira, en Santander, se prometió una obra para solucionar definitiva los problemas de conectividad, Sin embargo, en 2016 se dio inició a la obra de 580 metros de longitud y 147 metros de altura, que se proyectaba estuviera en funcionamiento para junio del 2018, peor que al final y tras una inversión de 107.663 millones de pesos, los resultados fueron desastrosos.

Vía Bucaramanga – Barrancabermeja: Por último, el escándalo más reciente que ha conocido el país. La ruta que comunica a Bucaramanga con Barrancabermeja y el municipio de Yondó fue inaugurada hace apenas 10 días por el presidente Iván Duque, y que a día de hoy fue cerrada parcialmente, por hundimientos en varias fracciones de la vía.

Categories: Nación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *