Este jueves, Juan Pappier de HRW, en entrevista con Felipe Morales periodista del Espectador, dio a conocer la posición de Human Rights Watch (ONG estadounidense) frente a la política de seguridad de Iván Duque.

Human Rights Watch, una ONG estadounidense, publicó su informe anual sobre la situación de derechos humanos en el mundo y para Colombia el panorama no es alentador. Pappier dejó claro que la preocupación sobre la situación de derechos humanos en el país está latente, pues en la observación que realizó la ONG el año pasado, resaltan factores determinantes.

En primera instancia la presencia de grupos armados en los distintos territorios del país, que no solo han aumentado los casos de violencia con homicidio a civiles y líderes sociales, sino que también ponen en riesgo el avance de La Paz; por otra parte, los abusos policiales que tuvieron lugar durante el Paro Nacional.

Para HRW el aumento de la violencia en el país está ligada a tres grandes factores. «Por un lado la política de seguridad de Duque, que no está dando resultados, que logra arrestar o dar de baja a cabecillas, pero no mejora la situación en los territorios», además de la implementación dispareja de los acuerdos de paz y en última instancia, la pandemia.

Pappier afirma que para lograr una política de seguridad que muestre resultados reales, es necesario que se entienda que el conflicto con las FARC ya está terminado, y que ahora se enfrenta a distintos grupos armados, con distintas dinámicas regionales, economías ilegales, lavado de dinero y corrupción.

Explica que lo realmente necesario es una política clara, como una política de sometimiento o una política para enfrentar sus vínculos criminales. Si bien resalta como un acierto que el gobierno Duque arrestara a Otoniel, no es una situación que ya haya acabado, pues afirma que todavía es necesario que rinda cuentas por sus crímenes de guerra ante la justicia colombiana, antes de ser extraditado a EEUU.

En cuanto a la situación vivida durante el Paro Nacional, según el informe, en Colombia se violó el derecho a la protesta pacífica. La brutalidad policial que se vivió no tuvo precedentes, ya que en el informe se relacionan cerca de 60 casos de lesiones oculares, además detenciones arbitrarias y algunos casos de violencia sexual; que, aunque no los catalogan como agresiones sistemáticas, si son sistémicos, y dejan ver el problema estructural dentro de la policía.

En el informe se resaltó también el trabajo de la JEP y el TPS para venezolanos, pues el aporte en temas de derechos humanos ha sido valioso.

Categories: Política

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